domingo, 13 de noviembre de 2016

Paseo nocturno bajo la mayor luna en nosecuántos años



Caminar, de noche, de espaldas a esta ciudad. Solo caminar y respirar. Protestan los pulmones al principio. Pero despues timidamente agradecen abrirse a este aire que siendo más frio es también más limpio, más inocente. Nada como sumergirse en el silencio y caminar. Me siento libre cuando la luz de la luna es la única guía necesaria. El camino me lleva hacia dentro, al centro de mí mismo (más lejos, más ligero, más fácil). Me gusta caminar de noche, de espaldas a esta ciudad. Y la verdad es que me gusta porque aunque solo sea por un momento, siento que lo desconocido me abraza y deja de darme miedo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario