domingo, 23 de noviembre de 2014

Chhsss...

Por un momento quise hablar, decir toda la verdad y nada más que la verdad. Por un momento quise hablar, quise gritar a los cuatro vientos. Sentí las palabras amontonarse en mi garganta y golpear la puerta de mis labios. Abrí la boca pero... pero al final no dije nada. Las palabras volvieron por dónde habían venido. Y, por un momento yo me quedé mudo, disfrutando del silencio.


domingo, 16 de noviembre de 2014

Pies fríos

Hay caminos de ida y vuelta. Atrás queda lo vivido y adelante el porvenir. Y hay cosas que llevo conmigo. Y tras el regreso, me doy cuenta de que cada día en mi vida es un camino de ida y vuelta. Y por la mañana vuelvo a dar gracias al cielo ya que anoche tampoco se desplomó sobre mi cabeza. Aún quedan batallas por luchar y quizá aún conserve algo de esa pócima que un día me pudo hacer invencible. Es en esas mañanas cuando me doy cuenta de que no siempre el camino es fácil. Pero aún así, lo importante sigue siendo caminar, aunque se nos queden los pies fríos, sin sandalias por la Galia.





domingo, 9 de noviembre de 2014

Juan Sin Miedo

Si no existiera el miedo, no habría porqué preocuparse. Veríamos oportunidades en lugar de problemas. Todo sería mucho más fácil. Si no existiera el miedo no lo confundiríamos tan fácilmente con la prudencia.
(Es aconsejable mirar bien antes de cruzar la calle)
Si no tuviéramos miedo a la oscuridad, sabríamos que la única oscuridad es el miedo. Si no tuviéramos miedo a lo que piensen los demás la timidez no tendría razón de ser y el ridículo no se contemplaría ni como mera posibilidad.
Si no tuviéramos miedo a la soledad no habría ni celos ni envidia, ni quizá, pastillas para poder dormir.
Si no tuviéramos miedo al futuro viviríamos el presente con intensidad, como debe ser.
Si no tuviéramos miedo de nosotros mismos no habría adicciones, estrés, ni quizás, egoísmo.
Si no tuviéramos miedo a la muerte, nos concentraríamos en vivir de la mejor manera y dejaríamos que el instinto de supervivencia hiciera el resto.
Si no existiera el miedo, diríamos más veces aquello que pensamos.Y también lo que sentimos. No nos pondríamos tantas excusas como a veces nos ponemos. Viviríamos desde el corazón. Porque ya dijo algún sabio que si el corazón no conoce el miedo, el miedo no existe.
Y por supuesto, yo seré más libre para ser lo mejor que puedo ser, siempre que no tenga miedo.






domingo, 2 de noviembre de 2014

S.L.M.Q.P.S.

Poco más de 2 horas. Es el tiempo que tengo antes de que este día acabe y pueda decir lo que hoy tenía que decir.
Podría ser éste un domingo corriente, un día cualquiera que pasa inadvertido en el calendario. Pero este día me ha querido hacer un regalo. Me ha enseñado algo que no sabía y me ha recordado algo que había olvidado. Pues bien, primero lo que había olvidado:
Ya había olvidado que la fuerza para cambiar está dentro de cada uno. Que no hay más excusa que la que queramos poner.
Ya había olvidado que las teorías son muchas, buenas, bonitas, baratas. Pero que la práctica es ir avanzado poco a poco, descubriendo por ti mismo quien eres, hacia donde vas y con quien quieres ir. Y esto, no lo aprendemos en ningún sitio, mas que por nosotros mismos. Porque cada persona tiene su camino.
Claro, es que también había olvidado que no hay recetas mágicas, no hay respuestas definitivas, no hay personas perfectas. Es equivocarse cien veces por cada pequeño acierto.
Pero no quiero parecer negativo, porque el día de hoy también me ha recordado que esto va para adelante, que nuestro camino se va construyendo y que quizá los soñadores sean los más realistas.
Y todos hacemos lo que podemos, de la mejor manera que podemos.
Parece que el día vino con envoltorio de libro de auto-ayuda y que podría seguir aquí escribiendo tópicos motivadores uno tras otro. Pero no, no será eso lo que haré.
Porque ahora tengo claro que tengo que dejar de perder el tiempo y de perderme a mismo por el camino.
Y aunque lo improbable sea casi un imposible: ¿Y si yo quiero hacer simplemente un poco más de lo que ya hago? Quizá no sea tan difícil.  Quizá ALGÚN día lo pueda lograr.
Y bueno esto es lo que el día me ha recordado. Ah! pero falta lo que he aprendido ¿Y que he aprendido?
Pues que HOY es el día. El día para empezar a Ser Lo Mejor Que Puedo Ser.