domingo, 9 de noviembre de 2014

Juan Sin Miedo

Si no existiera el miedo, no habría porqué preocuparse. Veríamos oportunidades en lugar de problemas. Todo sería mucho más fácil. Si no existiera el miedo no lo confundiríamos tan fácilmente con la prudencia.
(Es aconsejable mirar bien antes de cruzar la calle)
Si no tuviéramos miedo a la oscuridad, sabríamos que la única oscuridad es el miedo. Si no tuviéramos miedo a lo que piensen los demás la timidez no tendría razón de ser y el ridículo no se contemplaría ni como mera posibilidad.
Si no tuviéramos miedo a la soledad no habría ni celos ni envidia, ni quizá, pastillas para poder dormir.
Si no tuviéramos miedo al futuro viviríamos el presente con intensidad, como debe ser.
Si no tuviéramos miedo de nosotros mismos no habría adicciones, estrés, ni quizás, egoísmo.
Si no tuviéramos miedo a la muerte, nos concentraríamos en vivir de la mejor manera y dejaríamos que el instinto de supervivencia hiciera el resto.
Si no existiera el miedo, diríamos más veces aquello que pensamos.Y también lo que sentimos. No nos pondríamos tantas excusas como a veces nos ponemos. Viviríamos desde el corazón. Porque ya dijo algún sabio que si el corazón no conoce el miedo, el miedo no existe.
Y por supuesto, yo seré más libre para ser lo mejor que puedo ser, siempre que no tenga miedo.






No hay comentarios:

Publicar un comentario