domingo, 14 de diciembre de 2014

Vela de armas

Fuera queda el frío. Ahora a solas con mis pensamientos, veo arder el último candil y temblar en su luz las sombras de mi mente. Queda el silencio y una lágrima, la escarcha de muchas noches. El cansancio de los días pervierte las miradas, que deben ser puras, como dice mi canción. Por eso esta noche velaré, buscando el propósito y la razón. La manera de forjar mi voluntad y de afilar, por qué no, la espada de las sonrisas.


domingo, 23 de noviembre de 2014

Chhsss...

Por un momento quise hablar, decir toda la verdad y nada más que la verdad. Por un momento quise hablar, quise gritar a los cuatro vientos. Sentí las palabras amontonarse en mi garganta y golpear la puerta de mis labios. Abrí la boca pero... pero al final no dije nada. Las palabras volvieron por dónde habían venido. Y, por un momento yo me quedé mudo, disfrutando del silencio.


domingo, 16 de noviembre de 2014

Pies fríos

Hay caminos de ida y vuelta. Atrás queda lo vivido y adelante el porvenir. Y hay cosas que llevo conmigo. Y tras el regreso, me doy cuenta de que cada día en mi vida es un camino de ida y vuelta. Y por la mañana vuelvo a dar gracias al cielo ya que anoche tampoco se desplomó sobre mi cabeza. Aún quedan batallas por luchar y quizá aún conserve algo de esa pócima que un día me pudo hacer invencible. Es en esas mañanas cuando me doy cuenta de que no siempre el camino es fácil. Pero aún así, lo importante sigue siendo caminar, aunque se nos queden los pies fríos, sin sandalias por la Galia.





domingo, 9 de noviembre de 2014

Juan Sin Miedo

Si no existiera el miedo, no habría porqué preocuparse. Veríamos oportunidades en lugar de problemas. Todo sería mucho más fácil. Si no existiera el miedo no lo confundiríamos tan fácilmente con la prudencia.
(Es aconsejable mirar bien antes de cruzar la calle)
Si no tuviéramos miedo a la oscuridad, sabríamos que la única oscuridad es el miedo. Si no tuviéramos miedo a lo que piensen los demás la timidez no tendría razón de ser y el ridículo no se contemplaría ni como mera posibilidad.
Si no tuviéramos miedo a la soledad no habría ni celos ni envidia, ni quizá, pastillas para poder dormir.
Si no tuviéramos miedo al futuro viviríamos el presente con intensidad, como debe ser.
Si no tuviéramos miedo de nosotros mismos no habría adicciones, estrés, ni quizás, egoísmo.
Si no tuviéramos miedo a la muerte, nos concentraríamos en vivir de la mejor manera y dejaríamos que el instinto de supervivencia hiciera el resto.
Si no existiera el miedo, diríamos más veces aquello que pensamos.Y también lo que sentimos. No nos pondríamos tantas excusas como a veces nos ponemos. Viviríamos desde el corazón. Porque ya dijo algún sabio que si el corazón no conoce el miedo, el miedo no existe.
Y por supuesto, yo seré más libre para ser lo mejor que puedo ser, siempre que no tenga miedo.






domingo, 2 de noviembre de 2014

S.L.M.Q.P.S.

Poco más de 2 horas. Es el tiempo que tengo antes de que este día acabe y pueda decir lo que hoy tenía que decir.
Podría ser éste un domingo corriente, un día cualquiera que pasa inadvertido en el calendario. Pero este día me ha querido hacer un regalo. Me ha enseñado algo que no sabía y me ha recordado algo que había olvidado. Pues bien, primero lo que había olvidado:
Ya había olvidado que la fuerza para cambiar está dentro de cada uno. Que no hay más excusa que la que queramos poner.
Ya había olvidado que las teorías son muchas, buenas, bonitas, baratas. Pero que la práctica es ir avanzado poco a poco, descubriendo por ti mismo quien eres, hacia donde vas y con quien quieres ir. Y esto, no lo aprendemos en ningún sitio, mas que por nosotros mismos. Porque cada persona tiene su camino.
Claro, es que también había olvidado que no hay recetas mágicas, no hay respuestas definitivas, no hay personas perfectas. Es equivocarse cien veces por cada pequeño acierto.
Pero no quiero parecer negativo, porque el día de hoy también me ha recordado que esto va para adelante, que nuestro camino se va construyendo y que quizá los soñadores sean los más realistas.
Y todos hacemos lo que podemos, de la mejor manera que podemos.
Parece que el día vino con envoltorio de libro de auto-ayuda y que podría seguir aquí escribiendo tópicos motivadores uno tras otro. Pero no, no será eso lo que haré.
Porque ahora tengo claro que tengo que dejar de perder el tiempo y de perderme a mismo por el camino.
Y aunque lo improbable sea casi un imposible: ¿Y si yo quiero hacer simplemente un poco más de lo que ya hago? Quizá no sea tan difícil.  Quizá ALGÚN día lo pueda lograr.
Y bueno esto es lo que el día me ha recordado. Ah! pero falta lo que he aprendido ¿Y que he aprendido?
Pues que HOY es el día. El día para empezar a Ser Lo Mejor Que Puedo Ser.





domingo, 19 de octubre de 2014

Y

Un día cualquiera.
Una canción que suena.
Un silencio que duele.
Un olvido que acecha.
Un adiós que se teme.
Un quizás que se intuye.
Un rumor que no calla.
Una paz que no viene.
Una esperanza que escapa.
Y
Un dia cualquiera.
Una esperanza que vuelve.





lunes, 13 de octubre de 2014

Relojes

El tiempo no detiene su carrera. El reloj nunca nos espera. En la tiranía del minutero nuestra vida pasa en una espiral de instantes infinitos. Llenemos los espacios intermedios con la luz de los mil amaneceres que es posible que aún nos queden.
Yo no quisiera quedarme siempre en esta estación esperando a que pase mi tren. Más bien quisiera hacer camino al andar y recorrer, paso a paso las estaciones de mi vida.
Tampoco quisiera irme hoy a dormir con la sensación de que he perdido un día más. Estaría bien sorprenderme cada día con nuevas experiencias, de esas que se convierten en recuerdos inolvidables.Si el tiempo es oro, por qué no tener un tesoro, lleno de horas, de minutos que de verdad hayan merecido la pena.
Me despojaré de todo lo superficial, de los pesos antiguos que arrastro. Se caerán de mi piel y de mi mente tira a tira, como caen las hojas de los árboles. El Otoño ya es una realidad.
Hay un tic-tac que resuena, un reloj sin manillas que guardo en el pecho, y a ese reloj debería escuchar más a menudo. Y como dicen los poetas olvidar para siempre ese otro reloj, que continúa su carrera colgado de la pared y vivir sin prisas, sabiendo que nunca el tiempo es perdido y que en este instante todo está por suceder.




domingo, 5 de octubre de 2014

Lanzar los dados (Bukowski)

"Si vas a intentarlo, ve hasta el final, de lo contrario, no empieces siquiera. Tal vez suponga perder novias, esposas, familia, trabajo, y quizá, la cabeza. Tal vez suponga no comer durante tres o cuatro días. Tal vez suponga helarte en el banco de un parque. Tal vez suponga la cárcel. Tal vez suponga humillación. Tal vez suponga desdén, aislamiento...el aislamiento es el premio. Todo lo demás es para poner a prueba tu resistencia, tus autenticas ganas de hacerlo.Y lo harás, a pesar del rechazo y de las ínfimas probabilidades.Y será mejor que cualquier cosa que pudieras imaginar. Si vas a intentarlo, ve hasta el final. No existe una sensación igual. Estarás solo, con los dioses, y las noches arderán en llamas. Llevarás las riendas de la vida hasta la risa perfecta. Es por lo único que vale la pena luchar."


miércoles, 21 de mayo de 2014

Lo visible y lo invisible


Hoy estaba leyendo un pasaje de la Historia del Arte del Gombrich (un historiador británico de origen austriaco) y eso me ha llevado a alguna pequeña reflexión que me gustaría compartir. La verdad es que me doy cuenta de que es un tratado al que merece la pena echar un vistazo si te interesa la historia del arte porque en las pocas paginas que he leído podría tener materia para muchísimos comentarios y notas a pie de página. Esto es sólo eso, un pequeño apunte.
Mucha gente opina, y es una opinión tan respetable como otras (como el propio Gombrich reconoce) que lo que hace bueno a un artista, en este caso a un pintor es lo fiel que puede ser a la realidad que quiere representar. Es decir al mundo (y aquí está el matiz que me ha llamado la atención) visible.
El mundo tal como lo vemos claro. Pero ¿por qué damos por sentado que el mundo visible es más real y por tanto más válido que otros mundos que quizá no reconocemos a simple vista? Quizá no debería decirlo pero creo que aquí está la esencia de lo que es el arte. Hasta donde sé los artistas nunca ha pretendido describir la realidad tal cual la vemos. Lo que hacen es expresarse a ellos mismos y reflejarlo en sus obras. Da igual lo mucho o poco que la obra se parezca al mundo real, porque en ningún caso es el mundo real. Pero ni siquiera en las obras más realistas entre las realistas.

Me hace gracia cuando muchas veces vemos un cuadro y decimos "es como una fotografía" y así alabamos la maestría del pintor. Seamos claros, antes se podía entender ese afán realista de algunos pintores pero ahora que tenemos fotografías de verdad, ¿realmente el realismo pictórico es una expresión superior del arte?
En el arte admiramos (o yo al menos admiro) la personalidad plasmada en la obra de cada artista, aquello que hace inconfundible el trabajo de los grandes maestros. No es que uno sea más fiel a la realidad que otro, son diferentes maneras de reflejar un mundo que no es visible, hasta que el artista lo hace visible para nosotros.


No quiero enrollarme aquí en el típico debate entre defensores/detractores del realismo en el arte por qué eso daría para mucho y no quiero desviarme.
Simplemente el párrafo de Gombrich me hizo pensar en si realmente podemos decir que el mundo real es simplemente lo que vemos. No me refiero tampoco a realidades alternativas en las que cada uno puede creer o no. Se trata más bien de hacerme una pregunta:
¿No nos parecen a veces más reales cosas que no podemos ver como los pensamientos, los sentimientos, las sensaciones...? y no sólo es que nos parezcan más reales, es que nos condicionan en nuestra forma de ver el mundo. Las cosas no siempre son lo que parecen y si nos atrevemos a mirar más en profundidad nos sorprenderemos de muchas que no eran evidentes y que nos estábamos perdiendo. Podemos intentar ser objetivos pero siempre cargamos con nuestro propio mundo interno, no visible, intransferible y personal y a través de él vemos el otro. ¿Se podría decir que hay tantos mundos como personas? Se podría.


















http://es.wikipedia.org/wiki/Ernst_Gombrich

miércoles, 19 de marzo de 2014

Distracción

Ya cansado como estaba...

de ver pasar los dias, de ilusiones, de desvelos, de ver pasar la vida.

Sintiendome por momentos apenas una marioneta.

En manos de la mala fortuna

En manos de la pasividad, que todo lo absorbe, que todo lo corrompe y que todo lo desprecia.

Ya no pude más

Una tarde sin nada especial, una tarde como otra cualquiera.
Ya cansado de estar sin estar, de parecer sin ser,
de sentir sin demostrar.
Ya me cansé de dias envasados al vacío.

No podía seguir asi sin más, como si no hubiera pasado nada.
Montando y desmontando mis castillos en el aire.
Respirando sin respirar, saboreando lo insipido, oyendo solo el ruido.

Ya no pude más

Mucha prisa y pocas nueces.
No soy sólo las manchas de mi retina, ni mis dedos resquebrajados, ni mi muñeca oxidada.
Ni mi corazón agotado, no, tampoco soy solo eso.
Debo ser a la fuerza algo más.

Aunque ni siquiera ahora me doy cuenta

A través de esa lente curva que es mi mente interprentando,
distorsionando...
La realidad en la que todos estamos inmersos, como en un océano
y que se nos escapa.

Apenas de nuevo una marioneta...

Pero confiando en esos hilos,
que son los que me atan a la vida y de alguna manera,
me dejo llevar.

Porque no sé si mi destino ya está escrito
Pero sé, (como dijo ya el poeta)...

Que la respuesta está en el viento

Y bueno, siguió la tarde sin ser nada especial
Y escribiendo con lapices de IKEA, mi corazón de nuevo
no tuvo más remedio que hacerse el sueco.

Y en la lente curva de mi mente,
Listas de reyes castellanos,
inscritas en una portada Gótica
cuya piedra erosionada deja entrever
La ley Scout escrita en HTML
(por supuesto en Inglés).

Y debajo de todo eso,
e incluso por debajo de todo el agotamiento
y de corazones, hilos, pensamientos.

Quedaba la vida
Ni más ni menos. La vida sencilla, la vida desnuda, la vida a tragos...

La vida

Tras varias horas de estudio, cualquiera se siente aturdido.
Las campanas de la catedral me devuelven a la realidad de golpe.
Bajo la mirada, y ahi está, en forma de papel, tinta y palabras,
nada menos que la vida. Lo curioso de esta reflexión, me hace sonreir un poco.
Pero entonces, sigo estudiando, y pienso que no deberia distraerme con tanta facilidad la proxima vez
.